Jun 292014
 

Me pillaste. No me había leído aquel libro de lectura que habías mandado. No me dio tiempo. O tal vez sí, pero no me interesaba, no me apetecía… no lo sé.

Da igual, me pillaste. Copié el resumen de la contraportada, cogí algo de internet que encontré y ya está. De acuerdo, lo hice mal, me merezco suspender.

Te pillé. No te habías leído los contenidos de los libros de texto nuevos. No te dio tiempo ya que con la nueva ley había que cambiar todos. O tal vez sí, pero no te interesaba, no te apetecía… no lo sé.

Da igual, te pille. Miraste la editorial, viste el tipo de edición, escuchaste al comercial y ya está. De acuerdo, lo hiciste mal, te mereces suspender.

P.D.: Nunca me atrevería a recomendar comprar una novela a alguien sin leerla antes. Sin embargo, tú nos haces comprar multitud de libros de texto (libros importantes, “para aprender”) y ni siquiera te los has leído.

Jun 232014
 

Lo había conseguido. Ayudado tal vez por ti o por mi familia, había cambiado. Estaba en clase mucho mejor, no solo más atento, sino que participaba, hacía la tarea, escribía más ordenadamente y sabía las respuestas a las preguntas que realizabas. Sentía como un nuevo comienzo, en el que era otro, con ilusión y ganas de no volver a ser aquel alumno. Todos estabais más contentos y yo era más feliz.

Pero, un día, todo se acabó, hubo un «punto y aparte».

Volví a estar distraído, poco motivado y a sentir que no podía con tu escuela y que era el último de la clase. Te preguntarás qué pasó. En mi caso, el «punto y aparte» fue aquella nota del examen que, imposible todavía de reflejar mi cambio, me recordó quién era, lo que podía hacer y lo que nunca sería.

En tu escuela hay demasiados «puntos y aparte», es decir, momentos que dificultan o paralizan nuestro cambio o proceso de desarrollo. ¿Sabes a qué me refiero? Piensa, por ejemplo, en qué sucedía con Luis Enrique después del fin de semana, con Samuel tras salir a clase de apoyo o con Ana cuando se entregaba el boletín trimestral.

Debes evitar todos los «puntos y aparte» que puedas. Estos signos se utilizan para separar dos párrafos distintos que desarrollan contenidos diferentes dentro de una misma línea de un texto. Nosotr@s no somos tu texto, recorremos nuestras propias frases y párrafos que trazan nuestra vida. Los puntos y aparte deben surgir de nuestra necesidad y naturaleza; los que surgen improvisadamente, o imponéis tú o tu escuela de forma ilógica, solo hacen daño a nuestro desarrollo.