Sep 222014
 

Me llama la atención tu capacidad de adaptación. Por ti han pasado multitud de reformas y leyes educativas, pero siempre nos has dado la clase de la misma forma, con los mismos objetivos, actividades y programaciones.

Ahora, debéis implantar una nueva ley. No va a resolver ni a mejorar nada. Lo sabéis tod@s, en todos los centros. Toca perder el tiempo cambiando de documentos, términos, planificaciones… volviendo a la escuela más loca de lo que está, para seguir haciendo lo mismo.

Ninguna ley servirá mientras no se construya desde la escuela y para la escuela y traiga cambios que ilusionen desde el principio, con resultados positivos a corto, medio y largo plazo. Y hasta que esa ley no exista, tú seguirás haciendo lo mismo año tras año, independientemente de la legislación vigente.

Pero quizá Fuencisla y l@s profes como ella, este curso decidan, cansad@s de esperar y a la sombra de la ley, renovar la escuela para que su alumnado pueda disfrutar de la educación de calidad que se merece.

Ell@s son nuestra esperanza. En ti ya no puedo confiar.

Sep 092014
 

El primer día de clase era especial. Sin embargo, tú intentabas que no lo fuera. En primaria nos diste las normas de clase y un montón de fichas para tenernos entretenidos toda la semana. En secundaria te presentaste, nos amenazaste y nos dejaste marchar.

Con el primer día bastó para recordarnos por qué no nos gustaba ir a tu escuela.

Mientras eso sucedía en tu aula, en la de en frente la profe Fuencisla utilizaba ese primer día para ilusionar,  conocer a su alumnado, hacer grupo y despertar el interés. Para ella aquel día era el comienzo de un nuevo y apasionante reto, para ti solo significaba  un día menos para las vacaciones de Navidad.

El día especial llegaba a su fin. Tú te alegrabas de ello, pronto podrías comenzar los libros de texto y por fin sabrías qué hacer con nosotros y cómo tenernos ocupados, en silencio y “aprendiendo”.

¿Sabes? En el aula de en frente, el primer día de clase, aquel especial en todos los centros educativos, duró todo el curso. Una pena que a mí no me tocara estar allí.