Jun 292014
 

Me pillaste. No me había leído aquel libro de lectura que habías mandado. No me dio tiempo. O tal vez sí, pero no me interesaba, no me apetecía… no lo sé.

Da igual, me pillaste. Copié el resumen de la contraportada, cogí algo de internet que encontré y ya está. De acuerdo, lo hice mal, me merezco suspender.

Te pillé. No te habías leído los contenidos de los libros de texto nuevos. No te dio tiempo ya que con la nueva ley había que cambiar todos. O tal vez sí, pero no te interesaba, no te apetecía… no lo sé.

Da igual, te pille. Miraste la editorial, viste el tipo de edición, escuchaste al comercial y ya está. De acuerdo, lo hiciste mal, te mereces suspender.

P.D.: Nunca me atrevería a recomendar comprar una novela a alguien sin leerla antes. Sin embargo, tú nos haces comprar multitud de libros de texto (libros importantes, “para aprender”) y ni siquiera te los has leído.