Aug 262014
 

Siempre nos costaba admitirlo; en agosto ya teníamos ganas de volver al colegio. Así éramos de niñ@s, esperábamos con ansia las vacaciones de junio, pero a finales de agosto ya deseábamos volver.

¿Qué era lo que nos hacia querer volver? ¿Tus clases? ¿Los exámenes? ¿Las tardes de estudio y deberes? No, claro que no. Lo que hacia que deseáramos que comenzara el cole eran las ganas de ver y estar con nuestros iguales.

¡Que poder de atracción y estimulación tiene el grupo de iguales! Es una lástima que la escuela no sepa gestionar este interés, y en pocas semanas, el alumnado desee de nuevo que lleguen las vacaciones. ¿Por qué no utilizar la relación entre iguales en el aula como forma de motivar y potenciar el aprendizaje? ¿Por qué no utilizar metodologías como el aprendizaje cooperativo que hagan las clases más significativas y atractivas?

Ya queda poco… Agosto se acaba para tod@s. Mientras niños y niñas esperan deseosos ver a sus amistades en el cole, jóvenes y personas adultas apuran sus últimos días y maldicen la inminente vuelta a sus trabajos, institutos y universidades. No obstante, la actitud frente a este reencuentro en unas y otras personas es diferente dependiendo de tres aspectos:

  • Que te guste lo que allí realizas.
  • Que tengas buena relación con tus compañer@s y jef@.
  • Que te permita tener tiempo libre.

Si se consigue que alumnado y profesorado cumplan los tres puntos, el cambio sería radical y el éxito de la escuela total.

Ya estamos en la última semana de agosto…. ¿Cuál es tu actitud, profe?